Libertad de expresión… ¿Qué celebramos? no tenemos nada que celebrar…

La libre manifestación de las ideas está consagrada en nuestra Carta Magna en los artículos 6º y 7º.

La libertad de expresión contribuye a ejercer otros derechos y libertades fundamentales como la libertad de prensa, los derechos de reunión, de asociación, de petición y de participación política. Es un derecho humano básico, constitucional, fundamental: inherente y necesario a la naturaleza humana.

La UNESCO, menciona que es una fecha para recordar que los gobiernos de los países respeten sus compromisos con la libertad de palabra, de información y de expresión, aboliendo cualquiera de las medidas que restringen estas libertades.

Nicolás Cruz Hernández

Xalapa, Ver.- Viernes 07 Junio 2019.- Hoy se celebra el día de Libertad de expresión en México, pero nada podemos celebrar, cuando el presidente de la República nos calla, porque él tiene la verdad absoluta y eso es lo que vale y si no estamos de acuerdo con sus dichos pertenecemos “mafia del poder”, que Según él, nos manda a cuestionarlo y ante los cuestionamientos, se sale por la tangente diciendo “yo tengo otros datos”.

Cuando un gobernador, se burla de las preguntas de los reporteros y contesta con gestos que rayan en lo grotesco y en la comicidad, como diciendo y me vale madres, hace movimientos de que le da temblorina del miedo, se ríe como si fuera un chiste la pregunta de algo tan serio y no entendemos que le produce esa risa burlona, cuando sabe que es una realidad que puede ser acusado por adquirir medicinas a sobreprecio.

Luego el Secretario de salud, en una falta total de respeto para su investidura de funcionario de primer nivel, de su ronco pecho nos dice, a “ustedes ningún chile les embona”, cuando se le cuestiona también por la compra de medicamentos, al otro día pide disculpas, pero el mal ya estaba hecho. 

A estos ejemplos hay que sumarle, las amenazas veladas y directas, de funcionarios y políticos que tienen la piel muy delgada, cuando no les gusta una crítica o un comentario vertida en los medios por algún reportero, o alguna opinión de algún conductor de noticias. Hay muchos casos en México y el Estado de Veracruz de esta situación.

Señor Presidente, gobernador, funcionarios y diputados, entiendan que el trabajo de los reporteros es esencial para la democracia, así que vámonos respetando cada uno en sus ámbitos de trabajo. Las amenazas directas o veladas, las faltas de respeto, la actitud grosera cuando son cuestionados no ayuda y para la prensa es una represalia a su labor que termina en autocensura, que no ayuda ni ustedes ni a nosotros.

El no manifestar rechazo a toda esta situación, es la repetición a estas agresiones y aún más trascendente, perjudican seriamente a la sociedad en general, ya que se niega su derecho a la información, de claro interés público y a la libre difusión de ideas.

Que celebramos cuando han sido asesinados 126 periodistas en nuestro País.

Veracruz con el mayor número de comunicadores asesinados con 26.

De 2000 a la fecha, ARTICLE 19 ha documentado el asesinato de 126 periodistas en México, en posible relación con su labor periodística. Del total, 117 son hombres y 9 son mujeres. De estos, 47 se registraron durante el mandato del presidente Enrique Peña Nieto y 6 en el actual de Andrés Manuel López Obrador. El último fue Francisco Romero, asesinado el 16 de Mayo de 2019, en el municipio de solidaridad Quintana Roo.

En El gobierno de Javier Duarte, que comenzó en diciembre de 2010 y finalizó el 30 de noviembre de 2016, ha sido el más letal para los comunicadores: 17 periodistas asesinados (incluyendo el asesinato del periodista Rubén Espinosa). Veracruz permanece con el mayor registro de asesinatos de periodistas por entidad, con 26.

A estas cifras hay que sumar que desde 2003, 24 periodistas permanecen desaparecidos en México, el último caso es el de Agustín Silva, desaparecido el 22 de Enero de 2018 en Oaxaca. Sin que hasta ahora las autoridades brinden verdad y justicia en los casos.

Esta situación en un Estado de derecho no debería estar pasando, pero es una realidad amarga y triste para los periodistas y sus familias que viven una verdadera indefensión, que expone las deficiencias del Estado y la falta de voluntad para atender estas violaciones graves a derechos humanos. 

En particular, retoma el caso de Moisés Sánchez, periodista de Veracruz, inicialmente víctima de desaparición forzada y posteriormente asesinado la línea de investigación que apunta a posible participación de autoridades municipales., pero hasta ahí se queda.

De 2003 a 2015, en promedio han desaparecido dos periodistas por año. Tamaulipas es la entidad con mayor registro de casos, con seis. Le siguen Michoacán y Veracruz con cuatro. México es el país donde más periodistas desaparecidos hay en el mundo. Es un fenómeno que sólo sucede en nuestro país.

Un informe de la organización ARTICLE 19, señala que el 96 por ciento de los casos se identifica como antecedente de la cobertura de información relacionada con temas de corrupción y de seguridad, en lo que están relacionados funcionarios y el crimen organizado. En un 23 por ciento de los casos, los comunicadores recibieron amenazas por su labor informativa.

Señala que es grave que autoridades locales y federales omitan el ejercicio periodístico como una de las principales líneas de investigación en los casos de las desapariciones. Los periodistas son un grupo en situación de particular vulnerabilidad, en relación a estas violaciones. 

La desaparición de personas que ejercen la libertad de expresión en México es alarmante, en lo que concierne a las características de los casos que, en su mayoría, podrían calificarse como desapariciones forzadas.

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